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Mañana de cruda

2 Jul

Antes de dormirme anoche tuité “¿cómo era el cuento?… Ah sí “despertó y el dinosaurio aún estaba ahí”. Y así fue como me recibió la mañana, me desperté a lo largo de la noche y luego finalmente a  las 6am y a las 8am de nuevo. Todas las veces, nada había cambiado en el PREP. Desde ayer supe que México regresaba al PRI, pero me fui a dormir y desperté cada vez con la esperanza de una sorpresa.

Esta mañana no deja de darme vueltas por la cabeza un poema de Khalil Gibrán, escritor libanés. Me tomé la libertad de traducirlo:

Lástima a la Nación

Lástima a la nación que está llena de creencias, pero vacía de religión.
Lástima a la nación que viste telas que no hila,
come pan que no cosecha
y bebe vino que no mana de sus prensas de uva.

Lástima a la nación que aplaude al matón como héroe,
y que mira como prodigio al resplandeciente conquistador.

Lástima a la nación que desprecia una pasión en su sueño,
pero se somete a ella al despertar.

Lástima a la nación que no levanta la voz
más que en la marcha fúnebre,
que no se jacta más que entre ruinas,
y que no se rebela ni salva sino hasta que le descubren el cuello
entre la espada y la pared

Lástima a la nación cuyo jefe de estado es una zorra,
cuyo filósofo es un malabarista,
y cuyo arte es el del remiendo y la imitación.

Lástima a la nación que recibe a su nuevo gobernante con trompetas,
y lo despide con abucheos,
sólo para bienvenir a otro con trompetas de nuevo.

Lástima a la nacíón cuyos sabios se han estupidecido con los años
y cuyos hombres fuertes se encuentran aún en la cuna.

Lástima a la nación que se divide en fragmentos,
cada fragmento denominándose a sí mismo nación.

No he logrado sacudirme la tristeza ni el mal humor, creo que me tomará algunos días más. Eso no quiere decir que crea que todo está perdido. No voté por Peña Nieto, y me llena de rabia ver encabezados como el de Times de hoy “The party that ruled Mexico with an iron grip for most of last century has sailed back into power“, porque (como diría Juan Pablo) sólo en México pudimos burlarnos de Peña Nieto seís años seguidos, para luego hacerlo presidente… Triste y enojada, pero al final sigo orgullosa de ser mexicana, parte de una generación que se interesa, participa y deprime ante sus resultados electorales.

Un punto quiero que quede clarísimo, voté por AMLO, pero no estoy en paz con mi voto. Esto se debe a que aún no me queda claro si, como Josefina, piensa asumir su derrota y unirse a las filas de quienes queremos trabajar por el país o si (como dice el poema) tendremos que sentir lástima por el país, porque tendremos a una fracción organizada pensando y actuando como si fueran arroz que se cuese aparte. No hubo fraude, la elección fue transparente y tuvo altas tasas de participación. Sólo nos queda aceptar la derrota y seguir trabajando, incluso más duro que antes.

México somos todos, no sólo al que sentemos en la silla presidencial. Asumámonos entonces como una oposición inteligente y organizada, exigámolse a Peña Nieto que cumpla lo que prometió y que trabaje por la gente. Levantemos la voz cuando se cometan injusticias o abusos, mantengamos los ojos bien abiertos y, sobre todo, sigamos trabajando…

Aunque casi toda mi vida ha girado en torno a estudiar política, nunca la he ejercido (ni lo pienso hacer), así que he aprendido bien que los países también se construyen por otros lados. Sigamos proponiendo, innovando y haciendo disrrupción en cualquier lugar que podamos.

No hagamos de México una nación digna de lástima…

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