Estudié en el Colegio de México, también conocido como Colmex. Centro de Investigación famoso por lo complicado que es entrar (aceptan 20 estudiantes, cada dos años, después de un arduo concurso de selección dividido en tres etapas) y por tener pocos, pero célebres egresados. Que estudié ahí está en mis redes sociales, así que por azares del destino la gente puede dar conmigo cuando lo pone en buscadores; además, mis amigos y familia lo saben bien, en particular aquellos que se dedican a las ciencias sociales o los que les ha tocado sufrirlo conmigo.
Si estás a punto de hacer etapas o piensas hacerlas en algún momento: no me escribas, sólo lee este post con cuidado, me concentré en dejar aquí todos los consejos que conozco. Cualquier otra cosa que pueda decirte no te va a servir de mucho. Si ya hiciste etapas y no te aceptaron, vete directo a la carta; yo pasé por ahí y puedo decirlo segura: todo va a estar bien.
Hace dos años decidí ayudar a una aspirante en su concurso, le di absolutamente todos los consejos que en su momento me dieron a mí mis mentores. Si no pasaba la primera etapa no había nada que hacer, así que le dije lo mismo que a todos: no estudies, si no lo sabes, no lo vas a saber; si a caso haz algunos ejercicios de redacción, estate al pendiente de noticias y trata de llegar bien dormida, pues la parte de lectura es muy difícil, si puedes hacerla primero, es mejor. Ponte ropa cómoda y al menos una sudadera, y no te intimides por los clavados leyendo libros enormes en la entrada, seguro no entran por histéricos. La verdad es que todos son consejos triviales, es la etapa en la que cortan más gente, pues mide conocimientos básicos, pero igual se los di.
Cuando pasó, la comencé a seguir de cerca, pero no tomó todos mis consejos, verdaderamente estaba comprometida con su causa, así que me ofrecí a leer sus ensayos y hacerle correcciones; jamás me envió nada. También le pedi notas de sus libros; que nunca recibí. En la segunda etapa el chiste es concentrarse en leer un par de textos (de cuatro o cinco que dejan) con mucho cuidado y buscar relaciones claras, leer lo demás también, pero concentrarse en aquellos que se puedan estudiar en conjunto. Las preguntas están enfocadas en medir capacidad de análisis y redacción, así que un texto claro que muestre estas habilidades es más que suficiente. Saber qué es una hipótesis y cómo argumentar es básico, hacer esquemas antes de redactar el ensayo es muy recomendable. Eso le dije, también que se fuera con ropa cómoda, chamarra y zapatos cerrados (El Colegio es muy frío… en más de un sentido).
Pasó la segunda, así que al final, le dije que se arreglara para la entrevista, y le advertí que le tocaría al menos una imposible, con preguntas difíciles y un profesor de lo más intimidante (bien se dice por ahí que es el bueno, el malo y el feo); le aseguré lo mismo que le aseguramos a todos “si pasas a las entrevistas, prácticamente estás dentro”, porque se trata del corte más pequeño, creo que más bien se usa para definir carreras…
Me enteré antes que ella de que no había entrado, pues publicaron las listas afuera del Centro antes de empezar a tomar llamadas y de subirlas a internet. Se cobraron las apuestas que traía mi generación, se burlaron de los nombres… el día siguió como siempre. Pero, a diferencia de la mayoría de mis compañeros, yo hice el examen antes y me dijeron que no. Así que sabía que había más de uno inconsolable, porque le acababan de cerrar la puerta en la cara. Y, lo que era peor: conocía a una.
Al final del día, a falta de las palabras correctas, le escribí mi historia; leyéndolo de nuevo me doy cuenta que más bien me escribía a mí misma cuando en su momento me tocó el portazo en la cara. Con lo de arriba y esto resumo absolutamente todos los consejos que pueda dar a aspirantes:
Hola nena,
La verdad no me imagino cómo has de estar ahorita, estuve pensando todo el día en algo bueno que decir, pero la verdad es que no se me ocurrió nada demasiado revelador. Sólo te puedo contar una historia, mi historia y esperar que te sirva de algo.
Tengo 22 años y voy en cuarto semestre, si haces la cuenta notarás que hay dos años de mi vida que están “perdidos”, esos dos años los pasé en el ITAM, porque el 2 de Junio del 2006 (un día antes de mi cumpleaños número 19) me avisaron que no había entrado al Colmex, igual que a ti hoy.
Entiendo la sensación de que el mundo se te viene encima, se te cae, se te acaba… porque eso mismo sentí yo, sentí que me estaban quitando el sueño más grande de las manos, cuando ya casi casi me lo habían dado y, sobre todo, sentí que no era suficientemente buena. Además, la cosa no acabó ahí, tampoco me quedé en el CIDE, que era mi segunda opción de escuela, así que sin ganas y con toda la frustración del mundo me tuve que ir a mi tercera (que además era muchos miles de pesos más cara)… A dos años de haber pasado todo eso y acabando aquí después de muchas vueltas, te puedo decir que si lo pudiera hacer de nuevo, lo haría igualito, porque mis dos años en el ITAM me sirvieron muchísimo, como estudiante y como persona; honestamente yo entré con toda la intención de acabar ahí, si decidí volverlo a intentar en el Colegio fue por una casualidad (o más bien una serie de ellas) que hicieron que decidiera probar mi suerte, y cuando me avisaron que había entrado una serie de problemas e insatisfacciones me llevaron a decir “pues, por qué no”.
En este punto de la historia, pensarías que después de dos años todo me salió bien… pues no, tampoco todo es tan padre como se ve por afuera. Creeme, hay mucho mucho del Colegio que no sufres hasta que te encierras en sus paredes, porque eso es, es un encierro que se sufre y que cuesta muchísimo, no sólo académicamente, sino personal, mental y emocionalmente. Hay días que en serio me pregunto por qué no me cambié a la Ibero o, simplemente, por qué no decidí acabar en el ITAM… yo sé que esto ahorita no tiene mucho sentido, porque si te lo pidieran probablemente estarías dispuesta a sacrificar muchísimo por un lugar. Dale tiempo, porque cuando puedas mirar hacia atrás, ten seguro que verás muchas más cosas de las que vemos nosotros, estate segura de que vas a tener una experiencia universitaria mucho más completa y felíz, y de que conocerás a muchas más personas distintas que te abrirán la mente… Y quién sabe en una de ésas tus caminos también se cruzan y terminas en donde menos esperabas, tú tranquila, porque aunque no creo en Dios, sí creo que en la vida hay una estructura, que aunque no sepamos cómo, de alguna manera afecta los lugares en los que acabamos.
Pero sobretodo siéntete satisfecha, por que éste es a penas el principio de tu camino y ya lo empezaste en lo alto, con metas y sueños grandes que muchos ni si quiera se atreven a tener, y aunque ahora todo se vea oscuro, en serio créeme que no te perdiste de todo lo que crees, porque allá afuera hay muchas cosas que aquí adentro ni si quiera se sueñan.
Y una última cosa: por favor nunca dudes que eres suficientemente buena para estar aquí, porque por supuesto que lo eres, simplemente con un sistema tan rígido de selección, que a la vez es tan azaroso, a veces las cosas no salen como uno esperaría. Así que sigue metiéndote al ruedo y tomando la vida por los cuernos, porque el valor de una persona no se mide por la altura de la que cae, sino por la gracia y fortaleza con la que se levanta. Desenpólvate, sóbate los trancazos y a echarle muchas ganas, que esto a penas empieza.
Te mando un fuerte abrazo y te deseo mucho éxito en lo que sea que decidas que sigue en tu historia.
Sabes que aquí sigo, si algún día necesitas algo
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Chío


