¿De dónde salió todo esto?
Hace dos años conocí a Elias en una playa y me contó cómo en una peda se le había ocurrido inventar una competencia de startups, donde el chiste era construirlos, igual que en Startup Weekend, pero en un camión viajando a 90km/hr para llegar a SXSW (el festival más grande e importante que junta tecnología, música y cine) a pitchar.
En la primera edición hubo tres camiones y como 30 participantes. Este es el sexto año que se hace y ha crecido muchísimo. El año pasado hubo 10 camiones y más de 300 participantes; además de patrocinadores como Rackspace, Microsoft, AT&T y Balsamiq. Del lado de prensa nos cubrió The Next Web, CNN y TechCrunch, entre las que recuerdo. Del evento, trabajamos en los HQ de Rackspace y en Austin Caravan; la semifinal se hizo en los HQ de Launchrock y la final en el SXSW Startup Village del Hilton.
¿México qué?
Después de varias sesiones de convencimiento feroz con Elias, al fin empezó a creer que en México había talento suficiente. Pero aún así nos tuvimos que ganar nuestro lugar a la mala, promocionando que nos dieran un camión en redes sociales. Estuvimos en primer lugar TODA la competencia, nadie nos tocaba a la hora de gritar que merecíamos mostrar de qué cuerda salían más mecates. Así fue como se logró StartupBus Team Mexico 2012.
En una semana se convocó gente, el Tec dió lana y un australiano loco con un amor desmedido por México (Eoin, nuestro primer conductor) revisó cientos de solicitudes de gente que quería asistir, escogió a los mejores cuarenta y nos subió al camión que salió de San Luis Potosí.
Pero, ya en serio… ¿México qué?
Nos fuimos en el camión más pitero de todos, en la ruta más extraña; sin electricidad y con internet a ratos. Llegamos a Texas a competir contra equipos compuestos de hackers, diseñadores y hustlers de lugares como Silicon Valley, NY, San Francisco y Stanford; muchos de los cuales eran ex empleados o empleados de Apple, Twilio, Pixar, Google, Twitter… y que además de tener camiones SUPER CHINGONES traían mentores de la talla de Robert Scoble o Guy Kawasaki en sus camiones. Le pitchamos a gente de 500 Startups, Tech Stars, AngelList y Rackspace (estos últimos además nos organizaron una conferencia buenísima en sus HQ y una MEGA fiesta cuando acabamos en un bar en SXSW). Dos equipos llegaron a la semifinal, uno a la final. No ganamos, ganó una compañía de cereal de Silicon Valley.
¿Y los premios?
Estoy segura de que hay premios, probablemente muy buenos, para el que gana; la verdad es que ni los recuerdo. Lo que lleva a los equipos a partirse la madre a horas loquísimas de la noche para construir algo impresionante y llegar a todos los milestones no eran los premios: era probar que su región es la MÁS CABRONA. Es probar que México está cabrón.
Entonces, ¿México qué gana?
Relevancia. Gana que nos crean y nos creamos que lo que está pasando en este país vale la pena, porque estamos llenos de gente chingona y de ideas que van a reventar. Llevo varios meses escribiendo en TechCrunch, sería rica si me pagaran un dólar por cada idea de artículo que me rebotan porque la compañía que quiero cubrir no es suficientemente original o grande, o buena, o adinerada, o relevante, o sofisticada, o tecnológica, o escalable… o, o, o… La verdad es que los gringos en muchos sentidos nos siguen viendo pa abajo, aunque cueste trabajo aceptarlo. Partirse la madre en una competencia donde lo único que cuenta es el talento técnico satisface por eso, porque les cerramos la boca a todos, y porque más allá de las críticas y los aplausos vemos de qué estamos hechos.
¿Quién organiza?
En lo internacional hay un equipo de directores, Elias es el big chief. Luego están los conductores, hay uno por lugar que participa (generalmente ciudades). En México hay un equipo de mexicanos que participó en la edición del año pasado haciendo que esto suceda. Decidimos agarrar las riendas porque nos dimos cuenta de que si se las dejábamos a los gringos la posibilidad de que nos volvieran a incluir era muy baja. Además, no entienden México.
¿Los que organizan qué ganan?
En en el equipo organizador nadie se está haciendo rico, lo más probable es que no nos cueste el viaje y ya. StartuBus no gana dinero, por lo pronto sólo cubre costos de operación. Cada región consigue patrocinios y los participantes pagan por su boleto.
La única ventaja que tenemos como organizadores es que podemos invitar a quien queramos para que participe y decidir a quiénes trepamos a los camiones.
¿Vale la pena ir?
Es verdaderamente agotador, pero al mismo tiempo es de los mejores viajes que he hecho en mi vida. En el camión me hice hermana de los 39 que se treparon conmigo y la relación que tengo con la mayoría es muy profunda, por lo complicado que fue lo que vivimos juntos. Así que a lo largo del año nos visitamos, nos ayudamos, nos mantuvimos conectados. Gracias a Eoin, nuestro mentor y conductor del año pasado, entré a TechCrunch. Así.
Además, tenemos el network internacional, una gran familia de locos que participó en lo mismo que también está ahí para ayudarnos. De entrada, la competencia es en SXSWi, donde hay que tener badge para entrar a todos lados; eso no aplica si vas en el StartupBus: nos enfiestamos como los grandes y fuimos a todos los lugares que quisimos gratis, porque siempre había algún busrpeneur listo para hacernos el paro. Conocimos gente IMPRESIONANTE de la industria, desayunamos y hasta nos emborrachamos con ellos, todo porque les llamaba la atención ver qué era la locura esa que habíamos hecho.
Y luego, ¿qué hago si quiero ir?
Entra a la página y haz sign in con Facebook, luego avisame por donde quieras (twitter, facebook, mail, comment), para que esté al pendiente de la base de datos y te mande una invitación; por el momento no tengo muchas, así que ayuda que me digas por qué quieres una. Una vez invitado, tú podrás referenciar a más gente que creas que merece participar.
Para subirte al camión tendrás que pasar el proceso y demostrar por qué eres el mejor hacker, diseñador o hustler. Otra vez vamos contra la crema y nata, así que sólo subiremos a lo mejor de lo mejor. Este año no nos vamos a conformar con llegar a la final. We’re coming back for EVERYTHING.
Todo esto jamás habría sido posible sin el apoyo de muchas personas que no fueron mencionadas en este post, pero a las que agradecimos en otro







